viernes, 13 de mayo de 2022

¡CONGRATULACIONES! LA ARGENTINA TIENE PRESIDENTE

¡CONGRATULACIONES! LA ARGENTINA TIENE PRESIDENTE

Malú Kikuchi  (13/5/2022)

 

¡Felicitaciones! ¡Enhorabuena! Veintinueve meses tarde y a 13.000 km de distancia, Alberto Ángel Fernández asumió la presidencia.  El pueblo argentino entre asombros y desconfianzas, asiste desconcertado a este inverosímil síntoma de auto precepción por parte del votado Presidente.

¿Deben los ciudadanos argentinos tomar en serio al Presidente? Permitió ser entrevistado por la TV española y por el diario el País de España; permitió ser entrevistado por la TV alemana y por periodistas franceses. Les permitió preguntar lo que no permite a los periodistas argentinos.

Contestó a la pregunta sobre su posible reelección, “más o menos que sí”, que va “a por ella”, antes de lo cual criticó a CFK. Treinta y seis horas después a los periodistas argentinos les dijo que “no estoy discutiendo con Cristinas, no pienso en mi reelección”. Un auténtico Alberto Fernández.

Hablando de la guerra de Rusia contra Ucrania le ofreció al Presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, volver a ser el granero del mundo y proveer a Europa de energía. ¿Sin retenciones al campo? ¿Es consciente que tenemos gas, pero lo importamos porque no tenemos gasoducto?

Según Fernández el sólo tiene diferencias (políticas, económicas, sociales) con Cristina. No es su enemiga. Su enemigo es Macri y la derecha. ¿Echará a los funcionarios K que se nieguen al aumento de las tarifas? Puede que sí, sería memorable, o puede que no. Depende. ¿De qué? NS/NC.

Alguien debería aclararle al Presidente que en política no hay enemigos, por lo menos en un país democrático. Hay adversarios políticos a los que es lícito intentar vencer en una lucha transparente, con buenas ideas y… buenas gestiones. Los enemigos del Presidente son otros y son muchos.

Los enemigos que debería tratar de vencer, por lo menos tratar, son la pobreza del 40% de sus compatriotas. Debería luchar en serio contra la inflación, sin declararle la guerra 48hs antes de iniciarla, para dar tiempo a subir los precios. En abril, 6%. Acumulado 2022, en 4 meses, 23,1%.

La inflación no es multicausal, concepto económico nuevo. La inflación es estructural en el país y la causa es “la maquinita”. Si se emiten billetes al voleo para quedar bien con las políticas populistas de Cristina, y financiar los planes “platita”, la inflación, o sea más pobreza, son imparables.

El enemigo no es Macri ni la derecha, el enemigo es el narcotráfico que crece con prisa y sin pausas en la Argentina. Apresurar el nombramiento de la multitud de jueces que faltan en todo el territorio, en particular en Santa Fe, sería un primer paso eficiente para intentar controlar a los narcos.

Jueces militantes de la ley, no de un determinado partido político. Nominar al juez de la Corte faltante, hace mucho que la Corte funciona con sólo 4 jueces y el número debe ser impar para evitar fallos empatados. Mientras, el Ejecutivo tiene la política del “vamos viendo”. Y ve poco.

El enemigo contra el que el Presidente debería luchar con toda su fuerza y habilidad, debiera ser un país poco creíble, nada confiable, en el fondo de la tabla de los países de la ONU. Podría empezar por restablecer el valor de la palabra presidencial, hoy más devaluada que el peso argentino.

Los enemigos del Presidente son los que le hacen, y él lo permite, incumplir con la Constitución Nacional. Esta dice que: el Poder Ejecutivo de la Nación será desempeñado por UN (1) ciudadano con el título de “Presidente de la Nación Argentina” (artículo 87). No se refiere al Vice.

¿Qué Presidente volverá de su  improvisada gira europea? ¿El Presidente que habla de la invasión rusa a Ucrania o el sumiso  de los votos prestados por CFK? ¿Volverá con su poco exitosa “resistencia pasiva”, ante los ataques K? Hasta ahora ha sido un mal discípulo del Mahatma Ghandi.

El Presidente Alberto Ángel Fernández fue votado por la mayoría y no importa de quién fueron los votos, lo eligieron a Alberto Ángel Fernández para presidir el país. Tiene la banda y el bastón de mando. Tiene la lapicera. Pero…es un enigma que sólo el tiempo podrá dilucidar. O no.


viernes, 6 de mayo de 2022

TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN A... LA CORTE

 

 

 

TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN A… LA CORTE

Malú Kikuchi  (6/5/2022)

La Constitución Nacional de 1853 establece en su artículo 1º que: “La Nación Argentina adopta para su gobierno la forma representativa republicana federal.” La República se compone de tres poderes iguales en importancia, independientes y que se controlan entre sí, Legislativo, Ejecutivo y Judicial. La Corte Suprema estaba integrada por 5 miembros, ley Nº 27.

La 1ª Corte  entró en funciones el 18/1/1863, gobierno de Bartolomé Mitre y tenía 5 miembros. A pesar de los múltiples avatares de la historia argentina, la Corte siguió con 5 miembros hasta el gobierno de Arturo Frondizi. Por ley Nº 15.271 de 1960, la Corte pasó a tener 7 miembros.

Durante el gobierno de facto de Juan Carlos Onganía (1966-1970) le devolvió a la Corte su número original, 5 miembros. El Presidente Carlos Menem amplió la Corte a 9 miembros en 1990 por ley Nº 23.774. Luego Néstor Kirchner el 18/12/2006, por ley Nº 26.183, volvió a los 5 miembros.

La Corte Suprema es la cabeza del Poder Judicial y es la que decide si algo es o no es constitucional. Falló que el Consejo de la Magistratura debía volver a tener 20 miembros, como lo dice la CN y no 13 (decisión K en el 2006). Cristina enfureció. El fallo no le permite manejar la justicia.

CFK tiene demasiados procesos en la justicia, necesita jueces y camaristas militantes para que la exculpen. El Consejo de la Magistratura es responsable de nominar jueces y puede empujar el juicio político para echarlos. La solución para Cristina es ampliar la Corte con militantes.

Se espera que eso no suceda y que la cámara de diputados frene el disparate. Llevan desde el 5/10/2021 sin nombrar al 5º miembro que está vacante desde la renuncia de Elena Highton de Nolasco. ¿Y quieren aumentar el número de miembros de la Corte? ¿Con la Cámpora?

Mientras, la Corte con 4 miembros, Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz, Juan Carlos Maqueda y Ricardo Lorenzetti, unidos como nunca antes, están tapados de trabajo. Todos los caminos judiciales conducen a la Corte.  Desde  Luis Juez hasta el Ejército Argentino pasando por los narcos.

De acuerdo con la ley, al senador Luis Juez, PRO, 2ª minoría en el senado, le corresponde un lugar en el Consejo de la Magistratura. Fue nombrado. Cristina inventó una escisión ficticia dentro del bloque del Frente de Todos en el senado y fabricó una tramposa 2ª minoría para nombrar a Doñate.

Luis Juez, avalado por Juntos por el Cambio pidió un per saltum a la Corte para que esta decida si el lugar le corresponde a Juez o a Doñate. La división del bloque se hizo, además, fuera del tiempo establecido por la Corte. Habrá que esperar, pero el Consejo de la Magistratura, funciona.

En Río Negro, en el predio que ocupa desde 1964 la Escuela Militar de Montaña del Ejército Argentino, la comunidad Millalonco Rancanhue demandó 180 has, a 12 km de Bariloche. La Jueza federal subrogante Silvina Domínguez falló a favor de los mapuches. El Ejército apeló fuera de tiempo, y la Cámara de Apelaciones de Gral. Roca desestimó el recurso. El Ejército debe otorgar títulos de propiedad. El caso lo tiene la Corte.

Rosario, Santa Fe, el reino de los narcos. Varias bandas narcos, entre las que sobresale la de Los Monos de la familia Cantero, pero también Ungaro, Caminos, Funes, están asolando la ciudad y la provincia. El gobernador Omar Perotti, el ministro de seguridad de la provincia Jorge Lagna, el ministro de seguridad de la Nación Aníbal Fernández dejan hacer.

No es posible que los asesinatos entre bandas y contra ciudadanos, la extorsión a comerciantes, la venta indiscriminada de drogas aumenta cada día. Rosario se está convirtiendo en la Chicago de Al Capone. La provincia ya no sabe cómo actuar y Aníbal envía 300 gendarmes que son una gota de agua en el océano. Nadie ofrece un plan integral para  solucionar el problema.

Entonces, los 4 miembros de la Corte y jueces federales, en un gesto insólito y desconocido en la historia del país, deciden instalarse en Santa Fe para ver el problema in situ y encontrar alguna solución que pueda por lo menos controlar el tema del narcotráfico en la provincia.

Son sólo 4 ciudadanos en un país desquiciado y al borde de todos los abismos, se espera de ellos demasiado; pero ojalá, por el bien de la Argentina, Rosatti, Rosenkratz, Maqueda y Lorenzetti honren el cargo. Ya hay demasiados altos funcionarios que ensucian sus cargos.

P.D.: Desde Resistencia, Chaco, CFK propone otra vez cambiar (no reformar) la Constitución y abolir el poder judicial. Lo novedoso es que propone como forma de gobierno el sistema político comunista y capitalista chino. No aclara que es una dictadura feroz. ¿Es lo que quiere?

viernes, 29 de abril de 2022

COALICIONES, CRISTINA, ALBERTO, JUNTOS POR EL CAMBIO Y MILEI

 

COALICIONES, CRISTINA, ALBERTO, JUNTOS POR EL CAMBIO Y MILEI


Malú Kikuchi  (29/4/2022)


El diccionario de la RAE dice que “coalición” significa unión transitoria de personas, grupos políticos o países con un fin determinado. Viene del latín, “colescere” es decir juntar, reunir.  Además de tener un fin determinado, ¿qué más tienen en común las coaliciones políticas? Poco.

En la Argentina las coaliciones de los últimos tiempos se formaron con el único fin de derrotar al partido gobernante y llegar al poder. No les fue bien. La Alianza: Unión Cívica Radical,  FREPASO (Frente Amplio, Partido País y la Unión Socialista), quería derrotar al PJ de Menem. Lo hizo.

El gobierno de la Alianza duró desde el 10/12/1999 al 20/12/2001. Carlos Chacho Álvarez, el vicepresidente, renunció y debilitó más al presidente De la Rúa. Un golpe civil (Duhalde y Alfonsín) derrocó al gobierno. Álvarez y De la Rúa no tenían nada en común. La alianza fue imposible.

Cambiemos, formado por el PRO, la UCR, la Coalición Cívica ARI y otros partidos pequeños, tenía como finalidad vencer al peronismo en las presidenciales del 2015. Se logró. El PRO se adueñó del gobierno y le dio poco espacio a la UCR que prestó su territorialidad y menos a la CC ARI.

No fue un buen gobierno, pero se respetó la Constitución Nacional, se recuperó el INDEC, se incentivó la defensa ambiental, se liberó el US$ y sin mayorías en las cámaras, más allá de errores propios, no cumplieron las expectativas. Hubo ataques de parte del gobernador de Mendoza y presidente de la UCR desde el 2017, Alfredo Cornejo. Y de Lilita Carrió.

Cambiemos consiguió terminar su mandato. Se armó una extraña coalición. Cristina Kirchner, que no es PJ pero dice serlo, nombró por su cuenta al peronista Alberto Fernández candidato a presidente y a ella como vice. Ganaron. Hoy, 28 meses después, no se hablan. Se detestan.

Se supone que esta coalición del Frente de Todos está conformada por peronistas. Pero no piensan igual. Es más, quieren países distintos o dicen hacerlo. Es difícil creerles, han mentido demasiado. Lo que importa es que cuando las ideas no son las mismas, las coaliciones no funcionan.

En los países civilizados, la Argentina ha dejado de serlo hace tiempo, las coaliciones funcionan y sino, como vienen de regímenes monárquicos tienen sistemas parlamentarios. Si no anda bien el gobierno se cambia al primer ministro. Acá, con régimen presidencial hay que esperar 4 años.

 Los opositores al gobierno quieren desesperadamente que Juntos por el Cambio sigan juntos. ¿Podrán? Si no están de acuerdo en la idea de país que buscan todos los integrantes de la coalición, puede que sigan juntos, pero sólo hasta que sean gobierno. La historia tiende a repetirse siempre.

Macri y Bullrich tienen una idea de país que difiere de la que tiene la UCR y la CC ARI. Ni siquiera los halcones del PRO piensan igual que las palomas del PRO, Rodríguez Larreta y Vidal. Los halcones puede que piensen un país más cercano al que quiere el Peronismo Republicano.

Es una discusión entre liberales y estatistas. No es fácil que encuentren puntos de acuerdo. Sin esos puntos no hay gobernabilidad posible. Y eso debe ser solucionado ya. Antes de estar emitiendo comunicados difíciles de comprender para apoyar a Gerardo Morales, presidente de la UCR.

El 26/4 apareció en Clarín un artículo de Ricardo Roa sobre el acuerdo entre Cristina, Alberto, Massa y Gerardo Morales. El tema era el Consejo de la Magistratura. Un terrible acuerdo para cajonear a Luis Juez, proponer a Doñate, asegurar el puesto a Roxana Reyes y más traiciones.

Obviamente el gobernador de Jujuy, Morales, negó todo. No  hay porque no creerle. Pero es difícil creer que un periodista de la talla de Ricardo Roa mienta con tanto descaro y tantos detalles. Para desviar la atención, Morales inventó que Javier Milei a las órdenes de CFK, quería dividir JxC.

Está claro que Milei es funcional al gobierno, no por tener un arreglo con CFK, sino porque las encuestas le dan entre un 15 y un 17% de intención de votos, que le restaría a JxC y un poco al FdT. Pero no pareciera que Milei tuviese interés en romper JxC. Sólo ve las diferencias en las ideas.

Diferencias que JxC debe solucionar en profundidad. Y si hay traidores en la coalición,  decidir con rapidez qué se hace con ellos. Fue una mala estrategia subirle tanto el precio y los posibles votos a Milei, si es que JxC cree que Milei es el adversario a combatir. ¿Y, Gerardo Morales ya  denunció a Ricardo Roa ante la justicia por difamación?

viernes, 22 de abril de 2022

INESPERADAMENTE LA ARGENTINA...

 

INESPERADAMENTE LA ARGENTINA…

Malú Kikuchi  (22/4/2022)


Inesperadamente la Argentina en 1994 se enteró del Pacto de Olivos entre el Presidente Carlos Menem y el ex Presidente Raúl Alfonsín. Pacto que permitiría reformar la Constitución Nacional. Menem pretendía la reelección (que no permitía la CN sin un periodo intermedio) y Alfonsín quería un sistema parlamentario parecido al de la república francesa.

Inesperadamente la Argentina incluyó en la reforma de 1994, artículo 114, el Consejo de la Magistratura, cuya ley Nº 24.937, fue sancionada en 1997. El Consejo selecciona por concurso a los aspirantes a jueces nacionales a través de una terna vinculante que envía al Poder Ejecutivo y al Senado.

El Consejo ejerce facultades disciplinarias sobre los magistrados; puede decidir abrir el procedimiento de remoción de los magistrados y puede ordenar la remoción de los mismos y formular la acusación. Administra el presupuesto del Poder Judicial. O sea que elige jueces y puede echarlos.

El Consejo de la Magistratura debía tener 20 miembros entre jueces, abogados, legisladores, académicos y un representante del Poder Ejecutivo. Elegidos de forma equilibrada entre el partido gobernante y la oposición. Cuestión de asegurar la independencia de los jueces.

Inesperadamente la Argentina durante el gobierno de Néstor Kirchner en el 2006, se enteró que el Consejo de la Magistratura como estaba no funcionaba bien, que era lento, había que reducirlo. Así apareció la ley 26.080 con un Consejo de 13 miembros  con mayoría… del gobierno.

Inesperadamente la Argentina comprendió que los jueces y sus fallos dependían del Consejo de la Magistratura que a su vez dependía del presidente de la Nación. Otra vez, inesperadamente, eso no bastó. En 2013, el gobierno de CFK propuso la “democratización de la Justicia”.

La propuesta era revulsiva. Pretendía que en las elecciones legislativas del 2013, los empadronados votaran también por los jueces. La jueza electoral federal María Servini de Cubría falló dos veces que el proyecto era inconstitucional. CFK apeló los fallos a la Corte, per saltum.

La Corte, que entonces contaba con 7 miembros, votó a través del “Fallo Rizzo” que el proyecto era inconstitucional. Lo votaron 6 miembros, sólo uno votó en disidencia, Raúl Zaffaroni. Así murió la “democratización de la justicia” propiciada por Cristina Kirchner que pretendía ir por todo.

Pasaron los años, inesperadamente la Argentina se enteró que la Corte Suprema de Justicia de la Nación, muy jaqueada por el gobierno de los Fernández, el 16/12/2021 decidió que la ley 26.080 del 2006, no cumplía con la CN. Le daba al congreso 120 días para que elaborara una nueva ley.

De no ser así, la Corte volvería a la primera ley del Consejo de la Magistratura, la 24.937. El senado, presidido por CFK votó el 7/4/2022 con media sanción un proyecto de ley con 17 miembros para el Consejo de la Magistratura. Quedó con media sanción. Y llegó el 15/4/2022.

Cumpliendo con la orden de la Corte el congreso votó en el senado a Luis Juez (2ª minoría PRO como indica la 24.937) y en diputados se votó por Roxana Reyes (2ª minoría UCR) para integrar por la oposición el Consejo de la Magistratura. CFK entre medianoche y gallos pergeñó la trampa.

Inesperadamente la Argentina se enteró el 20/4 por la mañana, que el bloque del FdT en el senado se había partido de manera tal, que una parte del mismo pasaba a ser la 2ª minoría como oposición. Pero no  sucedía lo mismo en diputados. Curioso. Le robaron a Luis Juez su puesto.

Inesperadamente CFK nombró en lugar de Luis Juez al rionegrino Martín Doñate, de la Cámpora. Horacio Rosatti, presidente de la Corte Suprema y ahora también del Consejo de la Magistratura, deberá saber si le toma juramento a Doñate o si Juez consigue un fallo de la justicia a su favor.

Como de costumbre CFK se siente por encima de la ley y hace trampas y miente rupturas ficticias para no perder poder y conseguir su imprescindible impunidad. Toda su maniobra fue a destiempo, cuando los plazos estaban vencidos, ¿qué decidirá la justicia? Por ahora NS/NC.

Inesperadamente, Martín Guzmán, ministro de ¿economía? propuso un nuevo impuesto a la “renta inesperada”. No es un chiste, ningún impuesto lo es.  Inesperadamente la Argentina tendría la oportunidad el 10/12/2023 de terminar para siempre con el populismo, la corrupción, la impunidad, las mentiras, las trampas y el relato.

viernes, 15 de abril de 2022

LA ROPA SUCIA SE LAVA EN CASA*

 

LA ROPA SUCIA SE LAVA EN CASA*

Malú Kikuchi  (15/4/2022


Hechos. En el Centro Cultural Kirchner (CCK) el 13/4/2022, en la apertura del Plenario de Parlamentarios Europeos y Latinoamericanos (EUROLAT), habló la vicepresidente argentina Cristina Fernández. Con deliberación dejó de lado el dicho que “la ropa sucia se lava en casa”.

No fue sólo megalomanía, fue una franca actitud irrespetuosa hacia la investidura presidencial. Eso con respecto al Presidente que ella eligió fuera de todo protocolo político. Y ya no  soporta que Alberto Fernández no tenga una sumisión absoluta y la obediencia debida que ella exige.

Hechos. Dijo ante parlamentarios extranjeros, “Que te pongan una banda y te den un bastón, no significa que tengas el poder”. “Y ni te cuento si además no hacés lo que tenés que hacer, dejémoslo ahí”. En el país se conoce el divorcio A.F./CFK, ¿tenía que enterarse el mundo?

Cristina sumó perversidad, rencor, animosidad, desubicación (muchos parlamentarios extranjeros expresaron su malestar ante la situación suscitada), falta de educación, bochorno, resentimiento, todo eso y más, en nombre de la Nación Argentina. Un hecho vergonzoso y patético.

Cristina no se privó  de mostrar su maldad, una vez más demostró ser la inventora del yo-yo y se dedicó a hacer política interna, evitó nombrar a su amigo Putin, bordeó el tema Ucrania y dejó a los parlamentarios preguntándose para qué habían sido convocados…

Ahora el país espera, sin demasiada convicción, que el Presidente tome alguna decisión sobre la actitud de su vice. Lo prometió, como prometió tantas veces tantas cosas que nunca cumplió. Mandó emisarios, Martín Guzmán, Aníbal Fernández y Santiago Cafiero a contestar por él.

“Hay que alinearse con la política económica” (o se van), “el Presidente es imprescindible”, los cambios vendrían a partir del lunes. ¿Vendrán? ¿Los que quiere el Presidente o los que quiere la vice? Ambos quieren países diferentes, ¿lo quieren en serio, a veces o siempre? No se sabe.

A Cristina hay que reconocerle que mantiene la misma posición “vamos por todo”. El Presiente es maleable, depende del día, del momento y de cómo ladre Dylan. Pero si se estudia la situación de lo que depende del Ejecutivo, todo se aclara. Aunque todo sea muy oscuro. Demasiado.

El 71% del control del presupuesto nacional (que no existe, se usa el de 2021), está en manos de Cristina Fernández. El Presidente sólo maneja el 29%. Los dos formaron una coalición con Sergio Massa. Tres patas para el Frente de Todos. Los votos también tuvieron 3 orígenes.

El total del FdT fue de 48%.  Pudiera que Cristina aportara un 33%, Massa un 10% y Alberto el 5% restante. El Presidente no tiene territorialidad ni partido propio. Su debilidad es visible y no ha sabido construir poder. Todos los organismos estatales que manejan dinero dependen de CFK.

En ANSES está María Fernanda Raverta; en el PAMI, Luana Volnovich; en la AFIP, Mercedes Marcó del Pont; en Aerolíneas Argentinas, Pablo Ceriani; y se puede seguir sumando. El Presidente debería echar a todas las personas de la Cámpora de su gobierno, ¿pero puede hacerlo? Difícil.

Si lo hiciera rompería la coalición gubernamental y se quedaría sin gente. Cristina puede sacar a la calle a las organizaciones sociales y a los “chicos” de la Cámpora. El presidente no tiene con quién contestarle. Las FFAA que lo deberían sostener son debilidades desarmadas.

Y aprendieron con poca justicia y demasiadas injusticias que es mejor no meterse. Todas las Fuerzas de Seguridad serían prescindentes.  Alberto se quedaría con Guzmán, Cafiero, Vilma Ibarra, Cecilia Todesca, Olmos y algunos más. Dejaría de ser Presidente. Pero y debe llegar al 10/12/2023.

Alberto F. seguirá estirando la confrontación todo lo posible. Sabe que va a perder. Mientras, CFK lo seguirá esmerilando, porque no le conviene heredar este desastre. Quiere separarse del gobierno del FdT (SU gobierno) para tener alguna chance en 2023. Parece poco probable.

El emocionante, empobrecedor y desgastante culebrón argentino seguirá su rumbo, por el momento hacia el abismo. La inflación del 6,7% de marzo con el 7,2% en alimentos (lo único realmente imprescindible), no auguran nada bueno. La casa no está en orden. A pesar de todo, ¡Felices Pascuas!

 

*Sabio y antiguo dicho, “la ropa sucia se lava en casa”.

viernes, 8 de abril de 2022

*EL TIEMPO DEL DESPRECIO

 

*EL TIEMPO DEL DESPRECIO


Malú Kikuchi  (8/4/2022)


De acuerdo al diccionario, desprecio es, no valorar o no tener en cuenta a alguien o a algo. Viene del latín, “des” que indica negación y “pretium”, precio. Hay momentos en la historia en que campea el tiempo del desprecio. La Argentina está viviendo uno de esos insoportables tiempos.

En qué consiste el tiempo del desprecio en la Argentina de hoy, antes que nada en la falta de respeto a la Constitución Nacional que los funcionarios actuales juraron acatar y dan la sensación de ni siquiera  haberla leído. Quieren cambiarla por completo y suprimir el poder judicial.

El desprecio consiste en la evidente falta de respeto por las instituciones, en proteger desde y en el gobierno a personas que cometen flagrantes delitos (Alperocvich, Donda, algo Volnovich) y sigue una larga lista que encabeza Cristina Kirchner. Quien necesita imperiosamente impunidad.

El desprecio consiste en la imparable inflación, que no quieren parar, al gobierno le convine, licua sus deudas. Por eso y por ideologías perimidas usan métodos arcaicos que no le sirvieron a Diocleciano en el año 301.  El desprecio es la pobreza de 17 millones de personas que les parece un  logro.

El desprecio consiste en incitar, permitir y amparar la usurpación de tierras en cualquier lugar del país, en particular el conurbano y el sur. Violando el artículo 17 de la CN. Consiste en permitir que ex montoneros y siempre terroristas, manejen las tomas del sur y la Justicia no actúe.

El desprecio consiste en permitir el caos en las calles, violando el artículo 14 de la CN sobre el libre tránsito y no dejar circular a los que trabajan para mantener a los que cortan calles y avenidas. Consiste en politizar los DDHH y convertirlos en rehenes de la izquierda terrorista.

El desprecio consiste en atacar permanentemente al campo sin valorar que es el que ingresa dólares al país. Consiste en una delirante política exterior donde se apoya a todos los autócratas del planeta.  Consiste en atacar el idioma que forma parte de la identidad de las personas.

El desprecio consiste en esmerilar constantemente al Presidente (que es ineficiente e ineficaz, que es un pésimo presidente), empezando por su vice que es la que lo eligió y las huestes de La Cámpora que responden a CFK. ¿Qué buscan? ¿La renuncia de Alberto o sólo separarse del inevitable desastre del que son parte activa?

Hay 3 posibles escenarios. 1) Si Alberto renuncia, Cristina asume la presidencia, como dice la CN.  ¿Quiere presidir un país quebrado, sin plata, lejos del FMI y sin países que le presten los dólares indispensables? La Argentina sería una colonia china. 2) Alberto y Cristina renuncian, asume Claudia Ledesma Abdala de Zamora.

Ledesma de Zamora fue gobernadora de Santiago del Estero y títere de su marido, el actual gobernador de esa provincia, Gerardo Zamora. Sería el títere perfecto de CFK. 3) También renuncia obligada Ledesma de Zamora y entonces asume Sergio Massa. Ese es el orden constitucional de la ley de acefalía.

Sergio Massa, que pareciera ser el elegido o por lo menos es lo que CFK quiere que se piense, ¿se someterá o se cortará solo? Es una buena pregunta.  Se espera que nada de esto suceda. Aunque se vive el tiempo del desprecio, Alberto Fernández debe terminar su mandato el 10/12/2023.

Si la lacra del populismo kirchnerista va a sucumbir, debe hacerlo como lo hizo la antigua URSS, implosionando, desde el corazón del gobierno. Es la única manera para que no vuelvan más. Y que después de este terrible tiempo del desprecio hacia los habitantes de la Argentina, se encuentre un horizonte de esperanzas y que éstas se puedan cumplir.

Para que la Argentina que fue, vuelva a ser.

 

*El tiempo del desprecio (Le temps du mépris) libro de André Malraux, 1935.

viernes, 1 de abril de 2022

LA ARGENTINA, LOS FERNÁNDEZ Y... WALLMAPU

 

LA ARGENTINA, LOS FERNÁNDEZ Y… WALLMAPU

Malú Kikuchi  (1/4/2022)

A la Argentina de los Fernández, más allá de “la pandemia y de la guerra” (Alberto dixit), no le faltaba nada. Es más, le sobra pobreza, inflación, inestabilidad institucional, furiosas internas, intentos de controlar la libertad de expresión y como si esto fuera poco, aparece Wallmapu.

¿Qué es Wallmapu? En “mapudungo”, idioma mapuche, es el sueño de la nación, país, territorio, que reclaman como propio.  Esto no es nuevo. Lo novedoso y peligroso es que la ministra del interior de Chile, Izkia Siches, médica, habla desde su puesto de funcionaria, de la nación Wallmapu.

La gente de Gabriel Boric lo comenta en las redes sociales, todavía no lo hace oficialmente. Pero para este nuevo gobierno chileno, ya no es  más la Araucanía, al sur del país vecino, y se refieren al área como Wallmapu. Wallmapu se divide en “Guadumapu”, región oeste y “Puel Mapu” región este.

Guadumapu está en Chile, Puel Mapu está en territorio argentino. Y comprende las provincias de Neuquén, Río Negro, Chubut y La Pampa y gran parte de Mendoza, San Luis, Córdoba y la mitad de la provincia de Buenos Aires. Por ahora, la cancillería argentina está afectada por un mutismo incomprensible.

Hechos. Pequeña historia territorial. Cuando el imperio español desembarcó en estas tierras, los pueblos originarios de la zona reclamada por Wallmapu, estaba habitada por los que los españoles bautizaron “pampas”. Eran querandíes, puelches, tehuelches y gununa-ya. Pueblos que fueron “araucanizados”.

En 1818, dos años después de declararse la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata y haber heredado lo conquistado por el imperio español, cruzó la cordillera Yanquetruz, “el fuerte”. Era un  cacique araucano y lo hizo con su mujer, su hijo y unos 100 capitanejos. Se estableció en el sur de Córdoba, entre ranqueles.

Yanquetruz demostró ser aguerrido y se hizo indispensable en los malones. A la muerte del líder ranquel Carrinpilún, que no dejó herederos, Yanquetruz se convirtió en el jefe de los ranqueles. En 1820, siguiendo las órdenes del chileno José Miguel Cabrera, con 2.000 hombres asoló los pueblos de Salto, de Rojas, Lobos y Chascomús.

Continuaron los malones hasta 1830. Los malones consistían en matar a los hombres blancos y llevarse cautivas a las mujeres y a los niños. Robaban el ganado, lo pasaban por los cruces andinos a Chile y ahí les pagaban con fusiles Remington. Esto duró hasta 1830.

Previamente, desde 1825, el gobernador de Buenos Aires Juan Gregorio de Las Heras, se preocupó por instalar 4 fuertes en defensa de la provincia. Federico Rauch realizó 3 campañas para evitar malones y Juan Manuel de Rosas en 1829 realizó otra. Desde Chile seguían entrando araucanos.

En 1830 siendo gobernador de la provincia de Buenos Aires, Rosas, este consiguió firmar un tratado con los boroagas (araucanos), pero no lo firmaron los demás caciques, entre ellos Calfulcurá y su hermano Namuncurá, ni Yanquetruz y sus ranqueles. Lo hicieron todos en La Pampa en 1831.

No podían atacar Buenos Aires pero tenían piedra libre en el resto, en particular debían luchar contra los “Pincheiras”. Mientras Calfulcurá creaba un imperio desde Salinas Grandes en todo el territorio que hoy reclama Wallmapu. Calfulcurá y sus familia también llegaron desde Chile.

Cumplieron su pacto con Rosas y lucharon con él en Caseros el 3/2/1852. Vencido Rosas y ya en Inglaterra, Calfulcurá y su gente se sintieron libres del tratado que habían firmado hacía tiempo y volvieron a atacar como en la década de  1820. La situación se convirtió en insostenible.

Un país recién nacido, con provincias que finalmente se congregaban para constituirse en Nación a través de una Constitución (aceptada por todas las provincias excepto Buenos Aires) no podía tolerar los ataques constantes de malones que seguían con sus prácticas de asesinato, robo y cautiverio. De ahí la zanja de Alsina y la exitosa campaña del desierto.

El General Julio Argentino Roca, ministro de Guerra del gobierno del Dr. Nicolás Avellaneda, emprendió su campaña con el aval de la ley Nº 947 del Congreso Nacional. En ese momento existía una disputa con Chile por el río Colorado. Roca le aseguró a la Argentina la Patagonia que nos disputaba Chile a través de sus araucanos. Hoy mapuches.

 Chile, país soberano, tiene el derecho de hacer con su territorio lo que mejor le parezca y/o convenga. Pero no tiene ningún derecho a disponer de territorios argentinos. La Argentina es un país soberano y se supone que no va a admitir ningún tipo de secesión injustificable.

Se espera que el ministro de RREE Santiago Cafiero y su segundo, Pablo Tetamanti, bajo la decidida e inapelable orden del Presidente Alberto Fernández, esta vez respaldado por su Vicepresidente, y el congreso en pleno, más todo el pueblo argentino, se opondrán a este disparate y se lo harán saber al gobierno chileno.

Y también a los terroristas seudo mapuches que están asolando el sur del país, sin que la justicia intervenga en defensa de la propiedad privada (artículo 17  de la Constitución  Nacional).

La actitud del gobierno argentino, que comprende al ejecutivo, al legislativo y al judicial, con respecto al tema mapuche, no es “progre”, es traición a la Patria. Acá no hay partidos ni grietas, el territorio nacional puede estar en peligro. El gobierno argentino debe reaccionar YA.