viernes, 16 de noviembre de 2018

RETROCESO


RETROCESO

Malú Kikuchi  (16/11/2018)


Retroceso, la palabra deriva del latín, “retro”, hacia atrás y “cessus”, andando. Ir hacia atrás. Y esta vez, algunos argentinos han tratado de retroceder 109 años, es un poco mucho. En la Argentina del 2018, en el tiempo de internet y de la nanotecnología, hay ¡ANARQUISTAS!

La anarquía es una doctrina política que defiende a rajatabla la libertad absoluta y no reconoce ningún tipo de autoridad. A los que profesan la anarquía que es casi una religión, también se los llama libertarios. No confundir con liberales. Se ha detenido hasta ahora a 13 personas.

Deben ser más. Eso fue luego de los dos ataques con bombas, uno a la vivienda del Dr. Bonadío, ¿por procesar a los K? y otro, el más demencial, al mausoleo del Coronel Comisario Ramón Falcón. Este fue asesinado cuando era el jefe de la Policía Federal del presidente Figueroa Alcorta.

Falcón se distinguía por su mano dura. Los anarquistas se vengaron el 14/11/1909. Falcón salía del cementero de la Recoleta con su secretario Juan Lartigau, había asistido al entierro de un colega, y ya en el carruaje, yendo por Quintana hacia Callao, se les cruzó un muchacho que les arrojó una bomba casera que mató a los pasajeros.    
                
El muchacho de 18 años, menor de edad (la mayoría se cumplía a los 22 años), era Simón Radowitzki, argentino de origen ucraniano. Trató de escapar, la policía lo alcanzó; intentó suicidarse con una pistola, falló. La policía lo torturó para averiguar quienes eran los cómplices. Nunca habló.

Zafó de la pena de muerte por ser menor. Fue condenado a cárcel de por vida. Lo indultó Hipólito Yrigoyen en 1929. Viajó a Montevideo, sus actividades lo metieron en la cárcel hasta 1936. Se fue a España a pelear en la guerra civil del lado de los republicanos. Luego México, trabajó como obrero en una fábrica de juguetes y murió en 1956, de un infarto.

Después de 109 años, tratar de reivindicar a Radowitzki intentando destruir el mausoleo de Falcón, ambos muertos, parece fantasmagórico. La anarquía, políticamente, tuvo su auge antes de la 1ª Guerra Mundial, que se desencadenó, oficialmente, por culpa de un acto anarco terrorista.

Poca actividad entre las dos guerras mundiales y luego de la 2ª, el mundo civilizado abrazó la democracia, una democracia representativa, que no siempre representa, pero es mejor que la anarquía, en la cual no se podría vivir. El orden, no el orden fascista, el simple orden para convivir es imprescindible. Y eso lo provee un gobierno democraticamente electo.

¿Cómo puede ser que en la Argentina de hoy exista un movimiento anarquista? Tienen una página web, hacen obras solidarias y por lo visto, llegado el momento, justo antes del G20, como justo antes del centenario (1910), ponen bombas. El poner bombas, es terrorismo, así de claro.

 Asusta pensar que la Argentina que lleva tantos años estancada, además, retrocede 100 años. El futuro está por delante, el pasado quedó atrás. No se lo puede revivir, es inmutable. El gobierno y las Fuerzas de Seguridad creen que los dos atentados, el del juez y el de la Recoleta, están conectados.

Han allanado la casa, en Pavón 2345, ocupada por los anarquistas. Se   encontraron elementos para la fabricación de las bombas. Entre los detenidos, la mujer que llevaba la bomba en la Recoleta, que entró al cementerio en silla de ruedas.  

Por sacarse una selfie, le estalló la bomba y quedó mal herida. Se trata de Anahí Esperanza Salcedo, argentina, 32 años, DNI 33059677, José Martí 1553, Don Torcuato. Cobra 2 planes, tiene 2 hijos, es monotributista. Familiar de Lizu Salcedo, ex diputada FPV, empleada por Massa en PAMI.

¡Bombas a los muertos! Es la más acabada forma de retroceso, no sólo temporal, es retroceso mental, el más paralizante. La reunión del G20 es atractiva para estos energúmenos, “cuanto peor, mejor”.

Winston Churchill decía: “la democracia es el peor de los sistemas…exceptuando todos los demás”. Hasta a estos anarquistas de pacotilla, les llegará un futuro democrático y sin bombas.

Pero puede que estos actos sin sentido sean el telón que oculta a Hezbollah, movimiento del terrorismo islámico. Se detuvo a 2 hermanos argentinos de origen libanés, uno de ellos con adiestramiento militar en Irán, Axel Ezequiel Abraham Salomon.  ¡Ojalá sean sólo los anarquistas!

viernes, 9 de noviembre de 2018

¿QUÉ LES PASÓ?


¿QUÉ LES PASÓ?

Malú Kikuchi  (9/11/2018)


¿Qué les pasó? Hace apenas un año, el 22/10/2017, las elecciones legislativas las ganó Cambiemos. Ganaron en 13 provincias, empezando por la de Buenos Aires, bastión de CFK y en CABA ganó Lilita con el 51%.

Cambiemos sacó a nivel nacional el 41,76% de los votos; CFK el 21,8%; el PJ el 14,61%; Massa el 5,83%; la izquierda el 5,57%. ¿Cambiemos creyó que estaba “condenado al éxito?” Más la reunión de la OMC y la del G20.

La Argentina volvía a estar entre los países respetables del planeta.  Era el momento preciso para planificar un 2018 donde, sin elecciones a la vista hasta el 2019, se podían concretar las imprescindibles reformas laborales, tributarias, educativas y económicas. Un año crucial.

Antes de finalizar el 2017 se mandó al congreso la reforma en los pagos jubilatorios. El congreso fue ferozmente agredido por los violentos de siempre. Los destrozos enormes, la presión sobre los legisladores  tremenda. La victoria electoral primó y la reforma se hizo efectiva.

Y empezó el 2018. Ya se sabía que el Banco Central manejado por Federico Sturzenegger no podía salir de la encerrona de las Lebac y las altísimas tasas de interés en $$$. Se suponía que era un arma para bajar la inflación y evitar que la gente comprara US$. El dólar se atrasó.

La inflación empezó un sostenido ascenso en los precios. Las tarifas subieron (era necesario, pero doloroso), los sueldos no le ganaban a la inflación. En abril sucedió la 1ª corrida cambiaria. Duro golpe para el gobierno. La Argentina seguía gastando más de lo que producía y los mercados externos dejaron de prestarle plata.

Se recurrió al FMI. Los países del 1º mundo apoyaron el préstamo. Se fue Sturzenegger del Banco Central, lo remplazó Luis Caputo. Hoy el presidente del Central es Guido Sandleris, hombre de Nicolás Dujovne, ministro de Hacienda y Economía. En medio año, 3 presidentes del Central.

El ejecutivo decidió “achicarse”. Convirtió la mayoría de los ministerios en  secretarías. Con las mismas personas al frente. *Gatopardismo puro. El 25/6, huelga general. La justicia acusó a varios gremialistas. Ante la posibilidad de juicios y cárcel, los acusados, los K y la izquierda, le hacen la vida imposible al gobierno y a la gente.

 En agosto, otra corrida cambiaria. El 1º préstamo del FMI no alcanzaba. Se pide más plata. El FNI lo estudia. La Argentina tiene fama, bien ganada, de ser un defaulteador serial, pero lo otorgó. La devaluación es mayor al 100%. La inflación es la 2ª más alta del mundo y los pobres un 28%.

El 25/9, otra huelga general. El gobierno que debía bajar impuestos, inventa uno nuevo. La presión tributaria es la 2ª más alta del mundo. El US$ se aquieta, la inflación sigue. Las tasas del Central pasan el 70%!!!.

Ningún país puede sostener tasas de interés del 70%. ¿Por cuánto tiempo se puede pagar este disparate? Negocio para financistas y capitales golondrina. Con las leyes laborales y los impuestos altísimos de Argentina, nadie en su sano juicio, va a invertir en serio, en un país que no lo es.

Hace apenas un año, el 22/10/2017, la Argentina se encaminaba hacia un futuro largamente esperado, que creía merecer. ¿Qué les pasó a los gobernantes para revertir de manera tan drástica, ese futuro prometedor y convertirlo en el angustioso desasosiego de hoy?

El 27/10/2019 se volverá a votar, esta vez presidenciales. El año pasado Macri era presidente electo sin dudas. Con el correr de los meses, se empezó a jugar con la posibilidad de un balotaje, entre Macri y CFK. Hoy algunos encuestadores los dan parejos y dos creen que CFK le gana a Macri. La sola idea, estremece. CFK es el abismo del que aún no se ha salido.

*Séneca decía que: “no hay viento favorable para el que no sabe a dónde va”. Cambiemos debe tener un programa serio. Debe comunicárselo a la gente. El país no puede estar en manos de los gremios. Los impuestos deben bajar, las leyes laborales deben flexibilizarse, la reforma educativa no debe pasar por las políticas de género, el país debe ser seguro y dar facilidades para inversiones que den trabajo en blanco.

Cambiemos prometió cambios que aún se esperan. No pueden jugar el destino de la nación a una sola carta, o Macri o el horror de volver a CFK. Cris volvería más vengativa, más resentida, más atrasada con respecto a la historia.

Cambiemos desperdició la confianza del electorado en un año. Le queda otro año para recuperarla. ¿Podrá?


 *El Gatopardo: libro de Giuseppe Tomasi de Lampedusa (1958) cuyo lema es “el cambio para que nada cambie”.

*Sénaca: Lucius Séneca, filósofo hispano romano, 4a C/ 65d C

viernes, 2 de noviembre de 2018

¡CORAJE!




¡CORAJE! 

Malú Kikuchi  (2/11/2018)


La palabra no sólo suena bien, es imprescindible para todo, en particular para los políticos gobernantes. Viene del latín “cor” y este del griego, “Kardia”, o sea corazón. Significa valor, dejar de lado el miedo, “echar el corazón por delante”. Algo de lo que definitivamente, carece el gobierno.

No vale la pena insistir en lo que Cambiemos debiera haber hecho desde el 10/12/2015, en esos preciosos e irrepetibles primeros 100 días. Ya está, no lo hizo, no tiene remedio. Pero todavía tiene tiempo, poco, para tomar las medidas necesarias que puedan salvar un gobierno que hace agua.

El gradualismo se debe acabar. Los subsidios se deben acabar. La edad jubilatoria se debe alagar. Los corruptos deben ser juzgados YA! El dinero robado por los K, debe ser buscado en serio, encontrado y puesto a disposición de la obra pública, para que la gente pueda vivir mejor.

El gobierno debe dejar de subir los impuestos. Su calidad de vida no se corresponde con esos impuestos. Debe terminar con los cortes de calles, que los que reclaman lo hagan sobre las veredas o en las plazas.

El poder judicial, los que viven de la política, diputados, senadores, legisladores, intendentes y el ejecutivo, deben ajustarse, todo el peso no debe caer sobre los pocos que todavía producen algo en el país. Hay que poner orden y esto no es fascismo, es sentido común.  

Brasil, harto de inseguridad, narcotráfico y corrupción, ha elegido un nuevo presidente. Bolsonaro es un revolucionario, que pretende cambiar a su país. No se sabe si lo conseguirá, los intereses creados son muchos y muy arraigados. Pero lo intentará.

Por ahora, Jair Bolsonaro ha demostrado el coraje de decir lo que piensa. Algunas cosas son chocantes, desagradables, pero no las disfraza. Los votantes no han ido a las urnas engañados, el hombre es homofóbico, misógino y racista. No son cualidades para exhibir en una campaña.

Defiende la dictadura de 1964/1985, eso es más fácil en Brasil: la entidad más prestigiosa hoy es el ejército. En Argentina, los medios de Alfonsín en más, han hecho un demoledor trabajo para terminar con las FFAA. Y les ha dado resultado. Bolsonaro pretende que no se hable más de dictadura.

Se enseñará que hubo un gobierno militar, los estudiantes sacarán sus propias conclusiones. Y en educación nada de políticas de género. Los chicos sabrán que hay hombres y mujeres. Lo demás vendrá con el tiempo. Sin juicios previos, lo que está claro es que Bolsonaro es   políticamente incorrecto. Y tiene coraje para ir contra la corriente. La Argentina, ¿cómo se llevará con este nuevo gobierno vecino?

Las organizaciones sociales le pondrán todos los motes diabólicos de su vocabulario, con las bendiciones del Papa. Los sindicatos pondrán el grito en el cielo. Los abortistas, los defensores de las políticas de género harán piquetes frente a la embajada del Brasil. Mauricio Macri, ¿qué hará?

Si Bolsonaro firma tratados bilaterales de libre comercio, aunque el Mercosur lo prohíba, ¿Macri se animará a hacerlo? Si Bolsonaro consigue desregular Brasil, bajar los impuestos, flexibilizar el tema laboral, las inversiones mundiales correrán  hacia su país. Mauricio Macri, ¿qué hará?

Brasil es 4 veces más grande en territorio que la Argentina y tiene una población de 210 millones de habitantes, Argentina 44 millones. Brasil pareciera tener un presidente dispuesto a cambiar en serio a su país. Acá, el gobierno dice ¡Cambiemos!, pero todo sigue casi sin cambios.


¿Qué pasó? ¿Durán Barba y Marcos Peña frenan los cambios? Pero el que los tiene ahí es Macri; a uno lo consulta, el otro es el jefe de gabinete de su gobierno. Argentina necesita cambiar de verdad, no de palabra. El cambio ha de ser cultural y es dificilísimo, pero da la sensación de no tener el coraje suficiente para romper con lo presuntamente correcto.

El año que viene será un año electoral. El gobierno mima a los que nunca lo votarán por ideología y descuida y maltrata a los que lo votaron. La economía, con herencias horribles, dificultades internacionales y muchos errores propios, no funciona para las mayorías que extrañan a CFK.

Thomas Jefferson (3º presidente de EEUU entre 1801/1809), decía que: “Un hombre con coraje, es una mayoría”. Sería fantástico que Mauricio Macri internalizara la frase.

viernes, 26 de octubre de 2018

NO ENTIENDO


NO ENTIENDO


Malú Kikuchi  (26/10/2018)

Perdón, voy a ser referencial. Los hechos me superan y simplemente, no entiendo. Me refiero a la caótica situación que se vivió dentro y fuera del congreso de la nación, hace dos días, cuando en diputados se intentaba votar el presupuesto para el 2019. Las circunstancias fueron demenciales.

Se sabía, estaba anunciado que habría incidentes provocados para evitar el quorum y si no se podía, generar el caos suficiente en el exterior para que interviniera la policía, de ser posible que muriera alguien, suena horrible, pero era una de las propuestas, y que no se pudiera sesionar.


Se sabía, bastaba leer los tuits de Leopoldo Moreau, una vergüenza nacional, para saber lo que iba a suceder. Lo incitaba, daba instrucciones sobre lo que se debía hacer. Dentro de la cámara, insultó a un pariente de Nicolás Massot, jefe del bloque del PRO. Casi llegan a las manos.

En internet apareció un libelo, un prospecto, un manual, no sé cómo llamarlo, dando precisas instrucciones sobre el caos que se debía producir y los actos de violencia que se debían cometer para que no sesionara la cámara.  Bastaba leer tuits, abrir internet y conocer a parte de la oposición.

Si lo sabíamos los ciudadanos de a pie, los que no tenemos servicios de inteligencia a nuestra disposición, ¿cómo no lo sabía el gobierno de la ciudad? ¿Cómo no le pidió el gobierno nacional al jefe de CABA que tomara las medidas pertinentes para que nada de lo que sucedió, sucediera? No entiendo. Pago altos impuestos y no entiendo.

Los impuestos que le pago a CABA, implícitamente incluyen la seguridad de los lugares públicos. ¿Qué ordenes recibe la policía dentro de la ciudad? Después de dejar la Plaza de los dos Congresos impecable, muy linda, el partido de los violentos destruyó todo lo que pudo en diciembre, para evitar otra ley. Nos costó a los porteños $38 millones arreglar los destrozos. Pagamos dos veces. Ahora deberemos pagar por tercera vez.

Las vallas para proteger, no sólo el congreso, también debían proteger la Plaza, se colocaron tarde, cuando el campamento de los violentos ya estaba instalado desde la noche anterior. Si la policía ve llegar gente con mazas, tumberas, palos, bombas molotov, hasta morteros, o simplemente piedras, ¿cómo y por qué no los detiene?
¿Tenían ordenes de reprimir después del ataque? ¿No debían prevenirlos? Diputados nacionales (Larroque) trataron de impedir el paso de un carro hidrante. Dentro de la cámara, se clonaba el afuera.

Detuvieron, después de los destrozos, que fueron muchos, a 27 personas. Ya están libres. Entre ellas dos venezolanos, un turco y un paraguayo. Al parecer Macri, Frigerio y Patricia Bullrich aseguran que serán deportados. Espero que no se quede en buenas intenciones y los saquen del país.

Si cada vez que el poder legislativo trate un proyecto de ley que no le guste al partido de los violentos, ¿vamos a tener que soportar estos desmanes y luego pagar por las roturas? Algo está funcionando muy mal. La ciudad permite piquetes que impiden el tránsito normal de la gente que necesita trabajar, entre otras cosas, para pagarle los impuestos a la ciudad y pagar los incomprensibles planes “no trabajar” de los piqueteros.

¿Cómo no puede la ciudad impedir que corten calles, avenidas, puentes y le hagan la vida imposible a los que mantenemos todo este circo? No entiendo. Ni en Miami ni en la Habana, menos en la plaza Tienanmen, se puede cortar el libre tránsito. Acá, sí. (En Caracas, tampoco)
Esto no es libertad, esto es libertinaje. Y el libertinaje termina siempre  en una dictadura que viene a traer “paz y tranquilidad”. El miedo a los fantasmas de Kosteki y Santillán, que parecen flotar sobre la ciudad, no puede paralizar la obligación de los funcionarios de “promover la paz”.

El 14/11 se tratará el proyecto del presupuesto 2019 en el senado. Faltan 19 días. Tiempo suficiente para que desde la ciudad lean los tuits de los violentos, lean los manuales revolucionarios en internet, expriman a los servicios de inteligencia y se preparen para que no nos destrocen, una vez más, la Plaza de los dos Congresos. Dejen de generarnos esta sensación de abandono, de impotencia y de bronca.

No son sentimientos esperanzadores para encarar un año electoral.  Y sigo sin entender, estamos por cumplir 35 años de ¿democracia? Yo creía que en democracia se disentía, se hablaba, se acordaba, se sumaban ideas y se llegaba a una idea mejor. Parece que la violencia es la que gana.

PD: Presentes en la cámara, 250 diputados, 138 votaron el presupuesto 2019, 103 en contra, 8 se abstuvieron.

viernes, 19 de octubre de 2018


CHANTAJE

Malú Kikuchi  (19/10/2018)

El fiscal Sebastián Scalera, a partir de una denuncia hecha por Pablo “el Bebote” Álvarez, jefe de la barra brava del Club Atlético de Independiente, hoy preso, acusó a Pablo Moyano, hijo de Hugo y secretario adjunto del sindicato de camioneros, de asociación ilícita y lavado de dinero.

El fiscal le pidió al juez Luis Carzoglio que dictara la detención preventiva de Pablo Moyano, estando este en un congreso en Singapur. La reacción del gremio y del secretario del mismo, o sea del padre de Pablo, Hugo Moyano, fue inmediata. Si detienen a Pablo, paro general a la justicia.

Los Moyano, Hugo y Pablo, pueden decretar un paro de camioneros, no un paro general, pero los secretarios de los demás gremios no abrieron la boca. La CGT tampoco. Se sabe que camioneros acá, y en todas partes del mundo, pueden paralizar un país, bloqueando rutas y desabasteciéndolo.

Como Chile en octubre de 1972 (el principio de la caída de Salvador Allende), o Francia en enero del 2000, o España en junio 2008. Los ejemplos son muchos. Pero patotear de esta manera al poder judicial de una nación, es inédito, sólo en la Argentina pueden suceder estas cosas.

Macri contestó: “Nadie se puede creer por encima de la ley, ni prepotear a los demás”. Sentimos disentir, los Moyano  pueden. Y lo hacen. Conocen su poder y lo validan. También conocen sus apoyos, por miedo o simpatía, la ex enemiga CFK, fuerte en la provincia de Buenos Aires y ¡oh sorpresa!, la Iglesia.

Hay un viejo proverbio que dice que el enemigo de mi enemigo, es mi amigo. Parece ser cierto. Desgraciadamente. Por ahora, el juez Carzoglio falló en contra de la prisión preventiva ya que, según él, las pruebas eran insuficientes. Hizo una conferencia de prensa, también inédita, y contó.

El miércoles de mañana, a las 11 y 10 y a las 11 y 20, su mujer atendió el teléfono y fueron amenazados de muerte ella y el marido con respecto al tema Moyano. Aclaró que a él no lo iban a apretar con “carpetazos”, que eso era una maniobra del Procurador General de la Corte Suprema de la provincia de Buenos Aires, o sea del Dr. Julio Conte-Grand.

Los Moyano alegan persecución política. El fiscal dice que va a pedir el apartamiento del juez porque no es imparcial. En noviembre un jurado verá si juzga o no al juez que rechazó la prisión preventiva de Pablo Moyano.  Sin conocer el expediente, sin tener constancia de las pruebas, no se puede opinar. Sería tan injusto como liberar a un delincuente o condenar a un inocente. Pero tampoco se puede amenazar con impunidad.

Más allá del omnímodo poder de los sindicatos en la Argentina (chicos sin clases porque lo decide un sindicato, o sea chicos sin futuro, porque lo decide un sindicato), ¿cómo es que se puede elegir un presidente de la nación por 4 años y si lo hizo bien por otros 4, y ya. Un sindicalista puede dirigir su gremio de por vida. Se hacen elegir una y otra y otra vez.

Algo huele muy mal en la Argentina. Es una salvajada amenazar a uno de los tres poderes que forman el gobierno de la nación. Un gobierno elegido en democracia, legal y legítimo, con el cual se puede estar o no de acuerdo, lo que no se puede es amenazarlo en ninguno de sus poderes.

La pregunta válida es: ¿la Justicia podrá contra el camión o el camión embestirá a la Justicia? De la respuesta depende la salud de la República.


viernes, 12 de octubre de 2018


LAS BATALLAS DE LILITA

Malú Kikuchi  (12/10/2018)

¡Qué difícil es separar la paja del trigo! Mucho más si se trata de tiempos en los que la posverdad, hace que el subjetivismo le gana al objetivismo. Tratando de respetar los hechos, recurrir a la historia reciente, al 2015 en el que Lilita decidió apoyar a Macri desde la CC ARI y nació Cambiemos.

Ante el abismo que representaban las candidaturas del FPV, Lilita dejó de lado el: “mi límite es Macri” y se puso la campaña electoral al hombro. No sin antes llegar a mínimos, pero importantísimos acuerdos sobre terminar con la corrupción y la impunidad y trabajar por el renacer de la República.

Quizás los tiempos de Lilita, cercanos a los de la gente, sean más “apresurados” que los del ejecutivo, porque desde el principio, Lilita tuvo serios roces con el Presidente y entabló batallas, algunas largas, otras cortas, algunas ganadas a medias y otras esperando que se resuelvan.

Para Lilita no es fácil formar parte del partido gobernante, estaría más cómoda siendo oposición. Al comienzo fue más fácil, Ricardo Lorenzetti, Presidente de la Corte, fue su primer blanco. El Ejecutivo no entraba en esta puja, no tenía nada que hacer frente al poder judicial.

Hoy, Lorenzetti, aún juez de la Corte, ya es problema del Dr. Carlos Rosenkrantz, reciente presidente de la Corte. Una batalla de Lilita, ganada por las circunstancias. Luego apareció Daniel Angelici en la mira de Carrió.  No como presidente de Boca, sino como “operador” de Macri ante el poder judicial. Angelici es amigo de Macri y abogado.

A un abogado no se le puede prohibir visitar Comodoro Py. ¿Es o no es el operador de Macri ante la justicia? Esta batalla tiene final abierto. Luego vino la defensa de Gómez Centurión, ex Director de la Aduana, acusado falsamente de ser corrupto. Lilita luchó por su honestidad y ganó.

Siguió el ataque al ex juez Norberto Oyarbide. Ante la posibilidad de un juicio político, que predicaba Lilita, se le aceptó la renuncia. Una victoria con sabor amargo, el ex juez cobra su jubilación, y evitó el baldón de ser echado. El juicio político hubiera sido más correcto. También más largo.

Siguieron Gustavo Arribas, Director de la *AFI, fue denunciado por un presunto giro de dinero,  hecho por Odebrecht. Lilita pidió que la justicia lo investigara. También disparó sobre Silvia Majdalani, la 2ª de Arribas. Siguen en sus puestos. Por ahora, batalla perdida.

Gils Carbó, la ex procuradora general de la Nación muy K, también evitó el juicio político que quería Carrió y renunció a tiempo. El camino de la ley es largo, tedioso y da trabajo, pero es el que corresponde. Más la gente quiere resultados rápidos. Es triste, otra batalla ganada a medias.

Y siguió la batalla por las tarifas enfrentando otra vez al ejecutivo. Se subieron a pesar de Lilita y era inevitable que eso sucediera. Ahora es  la hora de Germán Garabano, ministro de justicia de la nación. Tuvo la poco feliz idea de decir por radio que no le gustan los ex presidentes presos.

Lilita atacó con furia contra el ejecutivo, lo acusó de proteger la corrupción, amenazó con irse de Cambiemos (que sería el equivalente a dinamitarlo) y llegó a decir que: “he perdido la confianza en el Presidente”. Palabras difíciles de remontar. Después dijo que no se iba de Cambiemos. Pero acusar a Garabano por decir tonterías, es tonto.

Garabano debe renunciar o ser echado por Macri por haber contratado el 18/5/2018 como asesora del su ministerio a María del Carmen Falbo, la ex procuradora de la provincia de Buenos Aires, el clon de Gils Carbó. Eso sí que es reprobable, es casi un delito. Lo de la prisión preventiva de los ex presidentes, Lilita sabe que depende del senado y éste ya decidió que NO.

En cuanto a la corrupción, por lo menos del gobierno anterior, están presos, Boudou, De Vido, Jaime, Schiavi, López y más. En capilla casi todos los nombrados en los cuadernos de Centeno, funcionarios y empresarios. Siendo objetivos, nunca en la historia democrática del país sucedió esto.


Lilita Carrió es el *Catón el Censor que necesita la República. Sus batallas por lo general, son las batallas de la gente. Pero al César lo que es del César. El poder judicial está activo, se despertó de su largo sueño K. Quizás necesitamos creer que es cierto, que el gobierno está intentando dar su titánica batalla contra los paradigmas argentinos de los últimos eternos 70 años. Eso es difícil, lento y doloroso. Y con muchas batallas por delante.


*AFI: Agencia Federal de Inteligencia.  *Catón el Censor: político romano, Censor de la República 234-149 a.C

  




viernes, 5 de octubre de 2018

Uttimatum


ULTIMATUM

Malú Kikuchi  (4/10/2018)

¿Qué es Cambiemos? La definición más ortodoxa la calificaría de “formación política”, integrada por la Propuesta Republicana (PRO), la Coalición Cívica (CC) ARI, la Unión Cívica Radical (UCR), el Partido Demócrata Progresista (PDP) y otras asociaciones políticas. Era el 2015.

La Dra. Elisa Carrió, Lilita, se puso al hombro la conformación de Cambiemos. Se olvidó del “Macri es mi límite” y, suponemos que ante el horror de las fórmulas de los K, decidió ayudar a armar algo que pudiera enfrentarse al abismo. Seguro que costó, pero se pudo. Cambiemos ganó.

 Los que votamos a Cambiemos, lo hicimos esperando el cambio prometido. Al asumir, la situación era desesperante; el gradualismo le ganó al sentido común, o la sensibilidad social le ganó a la ortodoxia económica. El resultado fue malo. La ayuda del FMI, nos mantiene a flote.
Esta semana, a flote. Pero hay algunos aspectos muy importantes, que sí, cambiaron. Entre ellos parte del poder judicial. Algunos fiscales investigaron de verdad al gobierno anterior; un juez, Bonadío y un poco algunos más, toman medidas serias sobre la corrupción de los K.

La aparición de los cuadernos de las coimas (Oscar Centeno), seguidos de las cataratas de empresarios y funcionarios arrepentidos, hicieron el resto. Bonadío pidió el desafuero de CFK al senado, Picetto lo negó. Y él es que dirige el nutrido grupo de senadores PJ, que sumados a los de CFK, impiden el desafuero. Recordemos que Menem, condenado, es senador.
En este ambiente enrarecido, el ministro de Justicia Germán Garavano, se expresó de manera muy inconveniente. “No es bueno el desafuero y la detención de un ex presidente, siendo que se puede dar explicaciones en el marco de un juicio oral”. Garavano interviene en el poder legislativo.

Puede que los periodistas (¡cuando no!) lo sacaran de contexto, pero aun así, fue la intervención del poder judicial en otro poder. No debe, no puede. Lilita, nuestro *Catón, siempre se necesita un Catón,  amenaza con pedir juicio político al ministro, y le manda un ultimátum al presidente.

Dijo: “La República está sumamente herida por un sector del gobierno que por conveniencia política no desea verdad, justicia y condena”. “…necesidad de que Cambiemos cambie o no cambiará la historia”. “Una de las condiciones que construyó Cambiemos fue el fin de la corrupción y la impunidad para siempre”. “Si el Presidente no revisa todas estas cuestiones, quizás me pierda como su aliada en Cambiemos”. ¿Amenaza?

Lilita ayudó y mucho, a formar Cambiemos; Lilita puede dinamitar Cambiemos. El problema es serio. Grave. ¿Garavano habló por su cuenta o en nombre del gobierno? ¿Es cierto que a Macri no le conviene que CFK esté presa en un año electoral? Lenín decía que para conseguir adeptos había que generar mártires, Durán Barba debe haber leído a Lenín. CFK  presa, es una mártir para sus seguidores.

Por otro lado, ¿puede, debe una diputada famosa amenazar al Presidente? La pregunta es para la ciudadanía. Y hoy, justo hoy, se declara la causa del ex Presidente Menem, perimida, 23 años exceden el tiempo legal de la condena. El senado tiene ahora sólo un problema con los fueros.

Los pretextos del senador Picetto se achican. Ya no tiene dos ex presidentes requeridos por la justicia, le queda sólo una. ¿Qué hará el senado con el pedido de desafuero a CFK? Si el senado lo rechaza sin la bendición del PRO, Lilita no podrá objetar. ¿O sí? El tiempo dirá.

Para el diccionario, “ultimátum” es: decisión definitiva que suele ir acompañada de una amenaza en la que una persona le da un plazo a otra persona para que haga o deje de hacer algo. Se usaba en diplomacia, aunque es poco diplomático y aparece en el DRAE recién en 1834.

Utilizado por regla general en situaciones bélicas, gracias a Lilita, ahora se incorpora a la vida política democrática, esperemos que no como algo normal. Y en cuanto a Garavano, creemos que las imprudencias a nivel ministerial deben pagarse con el cargo. No sólo Lilita, los ciudadanos de a pie quieren “juicio, castigo y DEVOLUCIÓN”. Macri, ¿querrá escuchar?

*Caton: Marco Poncio Catón, político y  militar romano, ocupó el cargo de “Censor” de la República, 234-149 a.C