viernes, 17 de julio de 2020

EL PODER, ¿ESTÁ EN LA ROSADA O EN EL INSTITUTO PATRIA?'


EL PODER, ¿ESTÁ EN LA ROSADA O EN EL INSTITUTO PATRIA?

Malú Kikuchi  (18/7/2020)


Era inevitable que sucediera. Sucedió. Empezó la guerra abierta entre el Alberto F y su Vice. Desde que CFK eligió su candidato presidencial, hecho inédito en la historia y se propuso ella como candidata a Vice, teniendo ambos explicitas diferencias, la semilla de la discordia estaba presente.

Desde el comienzo se notó la tensión entre ellos. Los gestos desagradables de CFK hablando con Alberto el día de la asunción, los discursos y los tuits de ella, siempre enviando algún pinchazo para Alberto. Discusiones hacia dentro del espacio político del Frente. A partir del 9 de julio todo cambió.

CFK se sacó la careta y declaró la guerra abiertamente. Pareciera que Alberto y su Vice tienen visiones antagónicas de la patria posible. CFK sueña con un chavismo populista de izquierda (para el pueblo, no para ella y su gente) y el Presidente no se sabe qué quiere ni hacia dónde va.

CFK elogiando el artículo de Alfredo Zaia de Página 12 el lunes 13/7, que describía una economía cerrada y criticaba al empresariado que acompañó al Presidente el 9/7.  Mamá Hebe, lenguaraz de CFK, con más brutalidad acusó al empresariado de crímenes inexistentes.

Luego del encuentro virtual de Alberto con legisladores de Juntos por el Cambio, Mamá Hebe lo acusó de dormir con cocodrilos. Se sumó Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo, por regla general con más sentido común que Mamá Hebe. Y De Vido. Al que le contestó Juan Grabois.

Un verdadero conventillo de sainete barato, que debería avergonzar a sus actores principales. Pero todo esto desgasta, roe la figura presidencial. Alberto quiere conciliar, es parte de su personalidad, su Vice no lo tolera. Una vez más el pueblo argentino en medio de una interna peronista.

Hechos que recuerden los 70, no son buenos p
ara nadie. Ezeiza, el desencuentro entre el PJ ortodoxo y el PJ de extrema izquierda, Perón debiendo aterrizar en otro aeropuerto y todo lo que siguió, y como terminó, aterroriza.  Los tiempos no son los mismos… por ahora.

Alberto no es el Perón de 1973 y Cristina no es montonera, pudo serlo en su momento y no lo fue, pero la situación es complicada. La Vice está esmerilando con lima de metal grueso a su Presidente. La pregunta es,  ¿sólo le está “marcando la cancha” o pretende reemplazarlo?

La contestación vendrá con el tiempo. Andrés Malamud, analista político, profesor en la universidad de Lisboa, Portugal, sostiene que las personalidades de ambos funcionarios son muy, pero muy distintas. Cuando CFK choca, redobla la apuesta, cuando AF choca, retrocede.

Y basta recordar el caso Vicentín, donde el Presidente dio marcha atrás, aunque la senadora Fernández Sagasti, muy kirchnerista, sostiene que la expropiación sigue en pie. AF se animó a que la Argentina criticara a Venezuela en la ONU y le pidió que tuvieran elecciones transparentes.

Tuvo que dar marcha atrás. Con el Memorándum con Irán fue igual. Tuvo que dar explicaciones ante la comunidad judía. Lo que criticó duramente fuera del gobierno, no puede hacerlo desde SU gobierno. Malamud dice que el ataque K responde a que van perdiendo terreno. Es difícil de creer.

Y sostiene que seguirán los fuegos artificiales y algunos incendios reales, pero que no van a romper su sociedad porque se necesitan. Ella perdió  las elecciones del 2013, 2015, 2017,  sabe que sola no llega. Alberto sin los K, electoralmente no existe. Con el correr de los días eso puede  cambiar.

Depende de muchas cosas. La eterna cuarentena que fue un éxito al comienzo, hoy tiene que explicarla detalladamente para que sea aceptada. Depende del resultado. La economía en terapia intensiva y con malas perspectivas. La negociación de la deuda (9º default) en “stabd by”.

Suponiendo que todo salga bien para Alberto F y la Argentina pueda tener un respiro. Aun así, la pregunta será la misma: el poder, ¿estará en la Rosada o en el Instituto Patria? Se aceptan sugerencias.

viernes, 10 de julio de 2020

ENTRE LA AMISTAD Y EL ODIO, LA ARGENTINA SIN RUMBO


ENTRE LA AMISTAD Y EL ODIO, LA ARGENTINA SIN RUMBO

Malú KIkuchi  (11/7/2020)


La confusión es total. Es malo estar confundido y es peor si la confusión la genera el Presidente de la Nación. ¿Quién es Alberto Fernández? Más allá de ser abogado, político y ahora presidente, ¿quién es? ¿Es el que llama a la unidad, el que vino a terminar con la grieta?  ¿Es que tiene como Roberto Carlos un millón de amigos, o el que se enoja y reacciona con violencia?

Después de más de 7 meses de gobierno, la pregunta es acuciante. El día de la Independencia, en su discurso trató de “querido amigo” a ¡Gildo Insfrán!, a otros muchos más, entre ellos a Horacio Rodríguez Larreta. Un buen gesto. Pero cerró el discurso hablando de acabar con los “odiadores seriales”. ¿Con cuáles? ¿Con los opositores y con los propios, también?

Eso no lo aclaró. Aclara poco, dice una cosa y hace otra. Eso lo aprendió de su maestro Néstor K. Pero esta semana empezó mal. Con la muerte de Fabián Gutierrez, ex secretario de CFK, declarante arrepentido de los bolsos que iban a Santa Cruz (se supone con dinero), Alberto F. se sacó.

Un poco prudente mensaje de Juntos por el Cambio asociando la figura de Gutierrez con CFK, disparó una serie de disparates por parte del gobierno. Diego Leuco hablando al aire con Santiago Cafiero dijo que el móvil de la muerte era el robo y el jefe de gabinete se enfureció. Tuiteó un video  al que adornó con emoticones de trompadas. Y el Presidente lo retuiteó.

Lo hizo desde su sitio oficial. No hay que dejar que Alberto F cuando no puede dormir, tuitee. Tienen la misma mala costumbre Trump y Bolsonaro.  Luego, para bajar los decibeles Alberto dijo que era una broma. El Presidente de una Nación no puede hacer bromas que impliquen  violencia. Que ni siquiera rocen la idea de violencia. Trompadas afuera.

Para no ser menos, Cafiero en otro tuit trató de “idiota” al Dr. Alejandro Fargosi. Evidentemente en el Frente de Todos no tienen conciencia del cargo. ¿Será por eso que no tienen cargos de conciencia? ¿Quiénes son los “odiadores” seriales, ¿los que insultan y mandan trompadas virtuales?

También del lado de la oposición hay odiadores, son innegables, pero hoy no tienen la responsabilidad del gobierno, ni son funcionarios viviendo del erario público. De todos modos eso tampoco los justifica. Y si el gobierno y/o la oposición quieren adueñarse del banderazo del 9/7, se equivocan.

Fue una manifestación espontánea en más de 70 lugares del país, en particular CABA, Rosario, Avellaneda y Reconqista (Santa FE, Vicentín), Córdoba, Tucumán y Mendoza. La gente fue llegando a los lugares emblemáticos después de ver a otra gente a través de los canales de TV.


Expresaron sus quejas y sus esperanzas, tan variadas como personas había. Algunas se repetían. Se nombró la Constitución muchas veces, y calienta el corazón saber que los argentinos no han olvidado su contrato social. Hablaron de hambre, de libertad, del hartazgo de la cuarentena, de la justicia y la impunidad,  de los valores, la corrupción, la falta de futuro.

Y quizás la pancarta casera más prometedora, llena de esperanza, fue: “la gente ya no se calla”. Un país que tiene gente capaz de no callarse ante tanta injusticia, tanta impunidad, tanto cercenamiento de libertades individuales, tanto atropello a la Constitución, todavía es posible.

Habría que pedirle al gobierno, al Presidente y a su Vice, que escuchen a la calle. La gente que salió el 20/6 y el 9/7, dos fechas patrias, lo hizo a sabiendas, porque quiso, consciente de sus derechos. Deben escuchar las quejas y los reclamos, antes de que ambos se conviertan en exigencias.

Porque la paciencia tiene un límite. El 9/7 la gota que desbordó el vaso fue la domiciliaria de Báez. Ya no entran más gotas en el vaso. Expliquen qué plan de gobierno tienen, hasta ahora el plan político se reduce a la cuarentena y el económico a la emisión y a jugar con los acreedores.
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Digan la verdad, aténgase a ella y actúen en consecuencia. Recuerden que  el pueblo argentino puede parecer un rebaño de ovejas que se lleva mansamente al matadero, pero no lo es.  

viernes, 3 de julio de 2020

HAY HAMBRE, PERO ATACAN AL CAMPO



HAY HAMBRE, PERO ATACAN AL CAMPO

Malú Kikuchi  (4/7/2020)


Argentina, país contradictorio, está en plena y dura y eterna cuarentena; la gente no trabaja, no produce, no vende, no compra. Está paralizada, el resultado es que  hay hambre. Los comedores populares se multiplican y no alcanzan, la tarjeta alimentaria no alcanza, la ayuda del estado no alcanza. Ante este desolador panorama, se ataca la producción del campo.

Ataques vandálicos a silobolsas y algunos incendios en campos de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos. Hasta ahora se han dañado 5.700 toneladas de granos en silobolsas. Se ha empobrecido al país en 5.700 toneladas que no se exportarán. Entrarán menos dólares.

Lo que es más grave, menos comida para la gente, menos comida para los chicos. Argentina tiene un alto índice de niños desnutridos, algo incomprensible en un país que produce comida para 400 millones de personas y dicen que debería hacerlo para 600 millones. Un chico con hambre es un delito en la Argentina. ¿Por qué el ataque al campo?

Según la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA),  por 1 hectárea de soja el Estado se lleva hoy el 69,7% de lo que le pagan al agricultor. Y promediando los granos de trigo, maíz, girasol etc, el Estado se queda con  el 60,4% sumando varios impuestos. Un  asalto al trabajo.

¿Entonces por qué ese odio visceral al campo y su gente? Los argentinos saben que los años de buenas cosechas son buenos económicamente para ellos. Saben  que la tierra ya no es de los “oligarcas”, ahora pertenece a nuevas generaciones de nietos de inmigrantes y a pequeños chacareros. Vicentín y Nardelli no son apellidos de próceres. ¿Por qué ese odio?

¿Por qué enfrentar al campo con la industria? ¿No escucharon hablar de la poderosa (o ex poderosa) agroindustria argentina que hace vivir a pueblos enteros de la zona pampeana? Hay un tufillo político, una sensación permanente de bajada de línea a los medios para incentivar ese odio.

Sin pruebas fehacientes es imposible probarlo. Son frases sueltas, trolls que atacan al campo desde las redes, la política impositiva deliberadamente anti campo, aunque el Estado vive en gran parte de él.  Sumando  impuestos nacionales, provinciales y municipales, el campo no es sólo el gran proveedor de comida, es el que mantiene a los Estados.

La Sociedad Rural hace referencia a la “pasividad” del Estado (Nacional) ante los repetidos ataques al campo. Solo Sergio Massa, presidente de la Cámara de Diputados, haciendo valer su distancia dentro de la coalición gubernamental, presentó un proyecto de ley sobre “vandalismo rural”.

Se refiere al ataque a cosechas, silos, silobolsas y tolvas. Que de efectivizarse llegaría la pena a 5 años de prisión. El proyecto lo presentó junto al diputado del FdT, Ramiro Gutierrez. Esperemos que se vote y sea ley. Y Sabina Frederic, ministra de Seguridad nacional, ¡visitó un campo!

Es casi imposible con la extensión del territorio argentino controlar lo que sucede en cada hectárea. Pero si el Presidente de la Nación en una de sus innumerables charlas por radio y TV se dignara tocar el tema campo y los irracionales ataques que está sufriendo, quizás, solo quizás, terminarían.

Si no terminaran, por lo menos, la ciudadanía sabría que el gobierno está a favor de la producción que la alimenta y que mantiene en gran parte al Estado. Pero desde la presidencia no se dice nada al respecto. Eso da pie a pensar mal. No hablar alimenta dudas, confirma sospechas.

Hace 2.000 años, antes de Cristo, Virgilio, el gran poeta latino escribía en La Eneida; “El hambre es mala consejera”. No se le pide al gobierno tan preocupado y ocupado por la pandemia que lea a Virgilio, pero el verso es cierto, el hambre es mala consejera. Debe evitarla, empezando por defender al que produce los alimentos. Porque no basta con dar de comer, hay que tener elementos para hacer la comida. Los da el campo.

Y como en la Argentina hay que aclarar todo, aclaro que no tengo campo. Defiendo un principio de sentido común. Veo tierra solo en maceta, ahora que la cuarentena no me deja ir a la plaza.

viernes, 26 de junio de 2020

HACIA LA ETERNA Y ERRÓNEA CUARENTENA


HACIA LA ETERNA Y ERRÓNEA CUARENTENA

Malú Kikuchi  (27/6/2020)


Las cuarentenas existen desde hace miles de años. Viene del latín, “quadraginta”, 4 veces 10. Se usó puntualmente en Venecia con la peste negra (bubónica) en 1348. Duró 40 días, no más. Hoy se sabe que la mayoría de las enfermedades  se incuba en un tiempo menor.

Se sabe que la Argentina es un país curioso, las reglas que rigen en el resto del planeta no las  comparte. La cuarentena argentina empezó el 20/3/2020 y se va estirando como un chicle usado, una y otra vez. Ahora hasta el 17/7/2020. Lo que implica que duraría 121 días. ¡Para el Guiness!

“El aislamiento social preventivo obligatorio”, se declaró por DNU. El relato explicaba que era para amesetar la pandemia y dar tiempo a la adecuación del sistema sanitario al posible pico de la misma. Dicen que el pico se aproxima. Y el sistema sanitario no está en condiciones. ¿Por qué?

¿No bastaron los 100 días? No, se necesitan 3 semanas más. Por ahora. Luego serán… Llega un momento en que la pregunta más básica es: ¿nos mienten para controlar a la población? ¿O son absolutamente inoperantes y no saben qué hacer? En los dos casos la Argentina está en problemas.

A esta loca y siempre insuficiente cuarentena hay que sumarle los resultados negativos, más allá del fracaso en poner a punto el sistema sanitario. La economía del país, que ya venía desde los finales del macrismo en recesión, se paralizó. Las quiebras se multiplican.

Una economía que no produce, no compra y no vende. Mientras el pequeño comerciante, el mediano y el grande, se preguntan si será posible sobrevivir a este salvaje atentado al más elemental sentido común. La gente no trabaja. Eso genera pobreza, desesperación, angustia y falta de horizontes. Pero el gobierno exige el pago de impuestos.

No dejan trabajar a la gente. Pero los integrantes de los 3 poderes que gobiernan el país, no se rebajaron el sueldo, no achicaron el estado. Y siguen cobrando inverosímiles impuestos, 168 impuestos. Después de la República de las Islas Comores, somos el país con más impuestos.

Los daños psicológicos, en particular en los dos extremos de la vida, niños y gente mayor, serán incalculables. Lo único que trabaja en 3 turnos de 8 horas todos los días laborables, es la casa de la moneda. Los billetes ya valen menos que el papel prensa. La solución del gobierno es emitir.

Se supone que Alberto Fernández, Horacio Rodríguez Larreta y Axel Kicillof deben haber valorado el tremendo costo político de las medidas que tomaron una vez más. Medidas que necesitarán más controles. Pero nadie puede controlar a todos todo el tiempo. Además, no son eficientes.

En particular la provincia de Buenos Aires desconoce la eficiencia en el conurbano. Y corren, los tres personajes, el serio riesgo de no ser obedecidos. Si la cuarentena se deshilacha, que es lo más probable, la falta de  autoridad en política no tiene vuelta atrás. Carcome al poder.

Alberto Fernández insiste en su dilema, “salud o economía”. Obviamente elige la salud. Pero no es “o” en este caso es “y”. Un delicado equilibrio entre las dos cosas. Los gobiernos sabios así lo hicieron. Porque la pobreza enferma, el hambre mata y el gobierno no puede mantener (escasamente) a la mitad de la población todos los meses, durante años.

El Presidente insiste en “proponer”, pero él no propone, él ordena. El “propone” que la gente se guarde en su casa, pero le ordena que lo haga. “Propone” el cierre de comercios, pero lo ordena bajo penas que se conocerán más tarde. ¿El Presidente miente o sólo es hipócrita?

Y la frutilla del postre: “Todos juntos”…pero aislados.

viernes, 19 de junio de 2020

LATAM TIENE PROBLEMAS, PERO SE VA SOLO DE ARGENTINA


LATAM TIENE PROBLEMAS, PERO SE VA SOLO DE ARGENTINA

Malú Kikuchi  (20/6/2020)


En el 2011 la empresa de aviación chilena LAN se fusionó con la brasileña TAM. Así nació LATAM, la mayor aerolínea de la región. En el 2018 movilizó a 74 millones de pasajeros. LATAM Airlines Group tiene filiales en Chile, Perú, Ecuador, Colombia y los Estados Unidos. Tenía en la Argentina.

El 17/6/2020 LATAM comunicó que se iba del país. Deja 1.715 trabajadores desempleados. Abandona 12 rutas de la región y 4 internacionales. LATAM cuenta en el país con 13 aviones Airbus 320 y 8 aviones Boeing y 14 aeropuertos nacionales y 6 internacionales.

Contaba con casi el 18% de los vuelos. A partir de ahora Aerolíneas Argentinas fusionada con Austral, tendrá alrededor del 85% de los vuelos, casi un monopolio. Quedarán sólo dos “low cost” (empresas que permiten volar a bajo costo) Flybond y Jet Sharp. La empresa Andes desaparecerá.

LATAM venía con problemas económicos en todas partes, más en la Argentina. Las excesivas regulaciones para proteger a Aerolíneas Argentinas que desde el 2011 le ha costado al país US$ 4.800 millones, la  pulseada con 10 gremios aeronáuticos, la pandemia y la vuelta de la Cámpora, “too much” diría la vicepresidente. Por todo eso levantan vuelo.

LATAM no abandona Chile, ni Perú, ni Ecuador, ni Colombia, ni los EEUU, abandona Argentina. Esta resolución debería hacer reflexionar al gobierno. Si acá LATAM encontró la tormenta perfecta,  Argentina también: pandemia, deuda cerca del default, pobreza creciente, Vicentín.

Con la pandemia todo se desbarató, los vuelos en particular, pero impresiona que una empresa de aviación hasta ahora exitosa, se vaya solo de su filial argentina. Como si el país tuviera una enfermedad altamente contagiosa y letal. El gobierno no es el responsable directo de la decisión, pero sí lo son las políticas que se arrastran.

Justamente la Argentina pareciera ser, considerando las filiales de LATAM, el país que mejor ha manejado la pandemia. Es obvio que se trata de otro virus, no del covid-19, de otra pandemia. Una mortal política populista, una vieja, polvorienta y setentista idea de pobreza compartida.

Compartida por el pueblo, no por los gobernantes. De ahí la exagerada centena o como se llame este encerrar a los decentes, mientras se suelta a los presos, esta negociación con los bonistas que nunca se cierra, el proyecto de atentar contra la propiedad privada con el caso Vicentín. Y la impunidad que avanza a diario en los casos de corrupción del gobierno K, mientras diluvian las denuncias contra el gobierno de Macri; la falta de respeto por la ley y el estado de derecho. De todo eso huye LATAM.

La pandemia es real. Tratar de minimizar sus efectos es un deber del gobierno y de hecho, parece que lo hace. El costo es terriblemente alto. Mientras dice proteger a la población mediante un encierro que no tiene parangón en el resto del planeta, Alberto F. gobierna con DNU.

Ignora casi al extremo a los otros dos poderes. El problema mayor es que no se sabe si gobierna Alberto o si lo hace Cristina. El hombre que trabajó en el gobierno de Alfonsín, con el gobierno de Menem, que fue legislador por el partido de Cavallo, ¿es el que propone expropiar Vicentín?

Dice no escuchar “ideas locas” (diputada Vallejos proponiendo que las empresas ayudadas por el estado paguen la deuda con acciones) y de pronto saca de la galera en plena convocatoria judicial de acreedores, un proyecto de expropiación de Vicentín. Dice algo, hace lo contrario.

Las señales que da el presidente del Grupo de Puebla, también presidente de la Argentina, en materia económica, ahuyentan a los posibles inversores nacionales e internacionales. La Argentina ha dejado de ser un país creíble hace muchos años y cada día se aleja más de volver a serlo.

Parafraseando a Raymond Chandler en el “Largo adiós” (1953) se podría decir que la Argentina sigue en su “largo adiós (al país que estaba destinado al éxito), triste, solitario y… ¿final?”

 De los  ciudadanos depende cambiar el rumbo, expresarse y recordar que en el 2021, se vota.

viernes, 12 de junio de 2020

ALBERTO F. OBEDECE, SUMA "SOBERANÍA" ... Y POBREZA


ALBERTO F. OBEDECE, SUMA “SOBERANÍA”… Y POBREZA

Malú Kikuchi  (13/6/2020)


Las palabras tienen peso propio, un significado real y un significado imaginario. Las palabras son armas que se usan a favor y en contra del gobierno y del pueblo. La palabra “soberanía” es mágica para los argentinos. La palabra “expropiación” remite al fantasma de Hugo Chávez.

Los gobiernos persiguen las soberanías, la ferroviaria, la aérea, la del agua, la del correo y ahora, la alimentaria. “Soberanía alimentaria” también es una frase de Chávez. Que tenía razón, en Venezuela se importaban los alimentos, no los producían y siguen sin hacerlo. Malas políticas.

En cuanto a “expropiación”, la palabra hace temblar los cimientos de la propiedad privada. Artículo 17 de la *CN: “La propiedad es inviolable, y ningún habitante de la Nación puede ser privado de ella, sino en virtud de sentencia fundada en ley. La expropiación por causa de utilidad pública, debe ser calificada por ley y previamente indemnizada”. Alberto F. no puede declarar de utilidad pública a una empresa, menos cuando ésta está en manos de un juez.

Vicentín, cerealera agro exportadora (más bodegas en Uruguay y Mendoza, plantación de algodón e hilandería textil, bioetanol y ¿oficina en Paraguay?), entró en convocatoria de acreedores en el juzgado del Dr. Fabián Lorenzini, juez de 1ª instancia en lo civil y comercial, en Reconquista, provincia de Santa Fe.

En pleno proceso judicial, ignorando la división de poderes (la soberanía de un país pasa por el respeto al estado de derecho  que acá no existe), firmó un DNU declarando de utilidad pública a Vicentín, con el verso de la “soberanía alimentaria” (Vicentín procesa harina de soja que exporta a China para alimentar cerdos, ¿eso comerán los argentinos?) y habló de expropiación.

Alberto F. dijo que la idea era suya, pero reconoció que se la acercó la senadora Fernández Sagasti (camporista). ¿Fue una orden de CFK que está decidida a ir por todo? La venganza ocupa un lugar importante en ese ir por todo. Y ella no perdona.

¿Es en represalia al “voto no positivo” de Cobos por la 125  en el 2008? ¿A un pueblo que se levantó a favor del campo y la obligó a dar marcha atrás? Vicentín, a más de ser icónica, fue un gran aportante de dinero a la campaña de Macri. ¿Venganza?

Un DNU incomprensible ya que la Argentina está negociando con los bonistas como salir del default, peleando los centavos porque no tiene el dinero para pagar, pero puede hacerse cargo de las deudas de Vicentín, US$ 1.350 millones. Mal momento.

Lo increíble es que Alberto F. no haya calculado las repercusiones del DNU. Roberto Lavagna declaró en contra de la expropiación, eso implica que sus legisladores votarían en contra del proyecto. Y hay diputados y senadores por Santa Fe que votarían en contra, no importa a qué partido pertenezcan.

En el mundo empresarial y en los mercados, el DNU cayó como una bomba. Chávez y el socialismo del siglo XXI aterrorizan. Sólo traen pobreza y eso ya sobra en la Argentina. A todo esto hay que sumarle la reacción negativa de la gente al DNU.

Gente que ama la empresa y levantó todo el noreste de la provincia de Santa Fe. Y la reacción se replicó en varias ciudades del interior y con fuerza en CABA. Hay algo difícil de  soportar y es perder la calle y que la calle se ponga en contra.

El DNU es inconstitucional, llega en el peor momento y el estado es pésimo empresario y la gente rechaza las expropiaciones. Salen caras. La Argentina ya pagó  casi US$ 17.000 millones por expropiar indebidamente. Alberto F. es inteligente.  ¿Cómo no previó lo que iba a suceder? ¿O la obediencia debida a CFK le hace hacer cosas que no quiere hacer? ¿O está de acuerdo?

 Cuando Alberto F. dejó el gobierno de CFK, la criticó por todos los medios. ¿No pensó el presidente que  llegado el momento ella se iba a vengar? CFK no perdona, ¿por qué lo iba a perdonar? ¿Y si le hacer cosas que sabe que van a salir mal? ¿Y si quiere que Alberto F. fracase rápido, ya?

No importa de quien fueron los votos, el presidente desde el 10/12/2019 es Alberto Fernández. El dueño de la lapicera (debe parar con los DNU, hay un congreso que debe trabajar) es el presidente y el presidente es Alberto Fernández. ¿Algún comedido se lo puede avisar antes de que sea tarde?


*Constitución Nacional

sábado, 6 de junio de 2020

LA VIOLENCIA INSTITUCIONAL ADORA LA CUARENTENA

LA VIOLENCIA INSTITUCIONAL ADORA LA CUARENTENA

Malú Kikuchi  (6/6/2020)


¿Cómo se llamará una cuarentena (se supone de 40 días) que se extiende por ahora, a 101 días exactos? En un poema de *Robert Browning a  la que luego sería su mujer, *Elizabeth Barrett le decía: “Envejece junto conmigo, lo mejor está por venir”.  Acá, nadie puede prometernos eso.

La Argentina tiene una histórica vocación para romper las reglas. Empezando por la Constitución Nacional, que suponen es una estación de trenes y no un contrato social. El resultado de esta anomia, que nace de la mayoría de los gobierno de turno, es una feroz violencia institucional.

Esta violencia institucional está potenciada por la eterna cuarentena (¿centena?). El ejecutivo, rodeado por un consejo de científicos, que no han sido elegidos por la ciudadanía, maneja al país con DNU. Estos decretos ¿son avalados por el poder legislativo?, debería hacerlo.

El legislativo hace poco que funciona y funciona poco y no se sabe si funciona bien. El poder judicial sufre de una parálisis casi total, sin estar afectado por la pandemia. Lo que permite al ejecutivo manejarse sin controles republicanos, probablemente con las mejores intenciones.

En una nación que establece que es una República, las intenciones no bastan. Pareciera que al no tener un plan de desarrollo ni un plan económico, al estar frenado por una burocracia excesiva que no sabe gestionar y se traba a sí misma, el PLAN es el aislamiento de la gente.

Violencia institucional de la “cuarentena” hasta ahora: el sistema económico al paralizarlo, se ha derrumbado. Venía mal desde finales del 2018, a la recesión se suma la falta de producción, comercios cerrados y gente sin dinero para comprar. Más la deuda. El país está en default.

La violencia institucional debida a la cuarentena se intensifica con los presos sueltos, alrededor de 2.000, con el pretexto de la pandemia. Algunos de ellos homicidas y otros violadores. Las  personas que no han delinquido están encerradas en sus casas. Los presos en la calle.


Violencia institucional de la cuarentena: mujeres encerradas en sus casas a merced de sus asesinos dan como resultado desde el 20/3, 57 femicidios. (Observatorio de femicidos de Argentina, “Adriana Marisol Zambrano”). La cuarentena facilitó los asesinatos.

Violencia institucional de las policías provinciales: desde la ONU se preocupan por la ferocidad policial en Argentina y el diario El País de España escribe sobre el “salvajismo policial en Argentina”. En Tucumán, gobernador Juan Manzur, PJ, policías asesinaron a Luis Espinoza, llevaron el cadáver a Catamrca y lo arrojaron por un barranco.

En San Luis, gobernador Alberto Rodríguez Saa, PJ, en dos pueblos distintos, fueron llevados a las comisarías, Florencia Morales (39 años) y Franco Maranguello (16 años), ambos aparecieron “suicidados” en sus celdas.  Los dos fueron detenidos sin causas válidas.

En el Chaco, gobernador Jorge Capitanich, PJ, el domingo de madrugada y sin orden de allanamiento, policía entraron a una choza Qom y apalearon a la familia, violaron a dos mujeres, una de ellas, menor de edad. Es obvio que la violencia institucional ha permeado todas las autoridades.

Y hay más, se ve en todos los estratos del poder, nacional, provincial y municipal. La cuarentena exagera los controles sobre la ciudadanía y relaja los controles constitucionales sobre las autoridades.

Pudiera ser que con el tiempo y buenas políticas ¿? se encaminare la economía. Pudiese ser que desaparecieran los vergonzantes  bolsones de pobreza. Pero ¿cómo se soluciona la anomia argentina de los gobiernos?  Es evidente que “lo mejor NO está por venir”.


*Robert Browning, poeta inglés, 1812 Reino Unido/ 1889, Venecia.
*Elizabeth Barrett, poeta inglesa, luchadora contra la esclavitud y el trabajo infantil; 1806, Reino Unido/ 1861, Florencia.